
El espectáculo se mueve entre el flamenco de tradición y la canción melódica, silábica, con sencillas progresiones armónicas, de los años 70. Cada uno de los cantaores principales, me refiero a los que encabezaban el cartel, cantó dos estilos jondos y una canción. Luego cantan los tres por seguiriyas. Y, para acabar, una nueva canción melódica. El espectáculo aportó dos estampas dignas de interés. La primera ya está nombrada, las seguiriyas a trío, incluyendo una última, la que da título a la obra, en la que cada uno canta un verso musical. Nunca lo había visto así. Me ganaron esta noche Duquende y Pepe Torres. Por naturalidad. Porque no incurrieron en algunos de los amaneramientos que vimos en sus compañeros. También, acaso, porque se prodigan menos. En el goce estético es importante la sorpresa. Podemos explicarlo con lo del extrañamiento de Shklovski. O, si nos ponemos menos pedantes, con aquello otro de que en la variedad está el gusto. O podemos decir, acaso, que sus amaneramientos nos resultaron hoy más novedosos.
Esperanza Fernández está en un gran momento, con la voz madura, plena de colorido, de matices, pero sin perder esa lozanía, ese aire naif tan característico. El Gelem Gelem es un himno a la integración, al diálogo entre los seres humanos. También cantó por peteneras, un cante que incorporó a su repertorio como homenaje a su padre Curro Fernández, que tantas veces se lo cantó a Manuela Vargas. En la seguiriya un ser humano que se rebela, roto, rabioso, contra su destino. Duquende se acordó de su mentor, Camarón, en la canastera. Abrió por taranta y cartagenera del Rojo mostrando que su personal timbre vocal sigue siendo su gran baza artística. Por seguiriyas estuvo muy voluntarioso el cantaor de Sabadell mostrando fiereza y rotundidad. Sigue siendo uno de los grandes del cante actual. La canción que le tocó fue La saeta de Serrat y Machado.
José Valencia ha actuado tres veces en 2026 en Sevilla. Es un superdotado musical. Homenajeó a su maestro El Lebrijano con la canción Libres como el aire, con letra de Félix Grande. En la soleá estuvo magnífico y en la seguriya algo manierista.
Pepe Torres es el genio flamenco de la reticencia. Lograr el máximo de emoción con los mínimos elementos técnicos, físicos, la mínima expresión. El baile de Pepe Torres es único en el panorama de la danza flamenca actual. En su estilo no caben aspavientos ni florituras: va al meollo de la cuestión. Así, se encuentra en las antípodas de la tendencia actual de horror al vacío flamenco. Nazaret Reyes hizo una demostración de su baile frenético, contundente, eléctrico, intenso, febril.
‘A canela y clavo’. XXIV Bienal de Flamenco. Esperanza Fernández, Duquende, José Valencia, Pepe Torres y Nazaet Reyes. Cante: Esperanza Fernández, Duquende, José Valencia. Cante para el baile: David el Galli (no acreditado). Baile: Pepe Torres Nazaret Reyes. Guitarras: Joni Jiménez y Juan Requena. Flauta y flautín: Juan Parrilla. Contrabajo: Gal Maestro. Violín: Leslie Ann Jordan. Percusión: Paco Vega. Cante, coros y palmas: Antonio Montes Saavedra y Manuel Montes Saavedra ‘Los Mellis de Huelva’, Pedro Peña y Sergio Aguilera. Dirección: Pedro María Peña. Lugar: Teatro de la Maestranza. Fecha: Jueves, 24 de septiembre. Aforo: Lleno.
Imagen: Bienal de Flamenco/Laura León.