
El título también se refiere a la acción de recrear, esto es, de volver a visitar piezas que ya se hicieron, que formaban parte de otras obras. No obstante, la fisionomía del espectáculo es la de un recital de baile al uso. Con abundancia de silencios musicales, que no coreográficos, ya que en estos espacios la información visual que recibe el espectador es abundante. Así que, no comprendo exactamente el sentido que tienen estos silencios musicales con los que se abrió y cerró la obra. La cosa se inicia así, lírica, íntima, en la granaína con bata de cola y sin tacones, el baile más dramático de la noche. Luego viene un dúo, un mano a mano percusivo con Roberto Jaén donde María Moreno muestra su enorme virtuosismo rítmico. Es como si en las dos primeras piezas de la propuesta se hubiesen aislado a propósito elementos que habitualmente se presentan juntos. Más tradicionales, y más emotivos, resultaron los dos bailes restantes. Caracoles con bata de cola y mantón, donde hizo virguerías, tanto con los pies como con el complemento, demostrando que posee una técnica asombrosa, desbordante. Y la soleá para el cierre, enjundiosa, tradicional. El grupo estuvo solvente y firme tanto como respaldo del baile como en los espacios para el lucimiento personal, granaína para el cante de El Londro, seguiriya y bulería para la guitarra de Benito Bernal. Y las palmas de Roberto Jaén sosteniendo el edificio con oficio, buen humor y mucha complicidad. Pues de eso se trataba, de mostrar el baile como juego. Y, aunque no todo lo que vimos en escena resultaba natural, aunque se pretendiese que así fuera, lo cierto es que María Moreno sigue conservando, además de una técnica desbordante, esa frescura naif que es su seña de identidad y que trasmite en cada gesto, en cada movimiento. Mejor cuanto menos pretenciosa, por supuesto.
‘Recreo’. Jueves flamencos de Cajasol. María Moreno. Baile: María Moreno. Cante: Miguel Soto Peña ‘El Londro’. Guitarra: Benito Bernal. Palmas: Roberto Jaén. Lugar: Teatro Cajasol. Fecha: Sábado, 7 de noviembre. Aforo: Dos tercios de entrada.
Autora de la imagen: Remedios Malvárez.