
Pablo Martín Caminero es un músico de jazz, un contrabajista, que durante años formó parte del trío del guitarrista jerezano Gerardo Núñez, con el que dio varias veces la vuelta al mundo. Perteneció, asimismo, al grupo Ultra High Flamenco, con el que registró un par de álbumes. Ha colaborado con otros artistas flamencos como Carmen Cortés, Rocío Molina, La Tremedita o la propia María Moreno, que le ha acompañado esa noche. Es la segunda noche en la que Caminero presenta su arte en la Bienal de Sevilla, después de Al toque y antes de Al cante que presentará esta noche.
Ha sido curioso asistir a un concierto de jazz en la Bienal de flamenco. Habrá sido por ofrecer variedad, ya que todos los días tenemos menú de flamenco en la Bienal de Flamenco. Un concierto de jazz aderezado con baile flamenco, acaso para justificar la presencia del mismo en un festival de flamenco. Porque Caminero, en este concierto, no ha indagado en las bases de la danza jonda para hacer un trasvase de las mismas a su instrumento. Tampoco ha indagado, en este concierto, en los oficios del cante y el toque para el baile. Ha dado un concierto de jazz, con composiciones propias. Y no se dejen engañar, eso nunca, por el programa de mano: aunque Caminero titula sus temas farruca del tal o seguiriya del cual, poco tienen que ver con la tradición jonda. Él mismo lo explicó con humor, por si había algún despistado en la sala. Y no es que él desconozca el flamenco, precisamente, como hemos comentado. Simplemente, esto es un concierto de jazz. Como el que podríamos escuchar en cualquier sala de jazz del mundo. Es curioso porque el otro día en el concierto de Dorantes, que compone en clave flamenca, el autor renunció en sus títulos a nombrar los estilos del flamenco. Aunque no creo que sea de mala fe. No creo que estos magníficos artistas se regodeen en confundir al espectador. María Moreno intervino en tres largas secuencias a lo largo de la noche. En la primera y la última dio fe de su virtuosismo con los pies. Tuvo algún momento de diálogo percusivo con la batería, como lo tuvo también con el contrabajo. Fueron un par de pinceladas. Porque, en general, se limitó a ilustrar la música que estábamos escuchando. Por supuesto que las luces no estaban pensadas para el baile. En la secuencia central, más lírica, una balada, bailó descalza y movió el mantón y la bata de cola. Pero creo que el cante y la guitarra que habitualmente son sus compañeros de viaje la inspiran más que el contrabajo, el piano y la batería. Los entusiastas del jazz, tal y como se entiende hoy, estarán encantados. Debían de ser mayoría en la sala.
‘La trilogía flamenca de Caminero. II Al baile’. XXIV Bienal de Flamenco. Pablo Martín Caminero con la colaboración de María Moreno. Contrabajo: Pablo Martín Caminero. Baile: María Moreno. Piano: Xavi Torres. Batería: Manuel de la Torre. Lugar: Real Fábrica de Artillería. Fecha: Miércoles, 23 de septiembre. Aforo: Lleno.
Imagen: Bienal de Flamenco/Laura León.