¡Conozca la 'Historia del Flamenco'!

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La guitarra es una

El espectáculo se propone como una evolución de la guitarra rasgueada española, desde la guitarra morisca medieval, hasta la guitarra flamenca de Alejandro Hurtado. Pasando por la guitarra barroca, en las manos de Enrike Solinís, de la que nos ofrecieron un par de danzas, marionas de Francisco Guerau y canarios de Gaspar Sanz. El nombre del autor de las marionas se lo debo a mi compañero Pablo Vayón, poque ya les he hablado antes del desastre que son los programas de mano en esta Bienal. Del canario ya hemos dicho, también, que presenta el mismo esquema rítmico del zapateado flamenco y parecida secuencia armónica, lo que evidencia el parentesco de algunas danzas del barroco con el flamenco. Este canario en concreto fue interpretado por el Ballet Flamenco de Andalucía el año pasado. Del repertorio decimonónico Hurtado seleccionó la habanera, en este caso con una composición propia hecha a imagen y semejanza de las que triunfaron en España a mediados del siglo XIX. Y de finales del siglo XIX escogió la soleá de Julián Arcas y una guajira de Emilio Pujol. La gran jota de concierto de Francisco Tárrega también pertenece al repertorio decimonónico, y ha sido interpretada por artistas flamencos como Luis Yance o Sabicas. Hurtado hizo su particular versión de esta obra. Ya en el siglo XX la guitarra flamenca y la clásica siguieron caminos diferentes y Hurtado eligió el camino flamenco de la mano de la rondeña fabulosa de Ramón Montoya, que Hurtado interpretó con enorme fidelidad. De Mario Escudero escogió la Bulería castellana, que interpretó con Enrike Solinís. Y del Niño Ricardo su serenata Recuerdo a Sevilla, para adentrarse después en el repertorio propio en forma de seguiriyas, farrucas y alegrías.

Este recital me confirma en la tesis que llevamos años defendiendo: no es cierto que existan dos guitarras españolas, la flamenca y la clásica. Ni en el repertorio ni en la confección del instrumento fue así, al menos hasta fechas relativamente recientes. El repertorio se basó, principalmente, en los estilos populares bailables, de los que en este concierto se recogen algunos ejemplos, como las marionas, los canarios, la soleá, la guajira y la jota, que unos hacían puramente rasgueando y otros, los más virtuosos, como temas con variaciones. Ni en la confección del instrumento. No había guitarra clásica y guitarra flamenca sino guitarra cara y guitarra menos cara, dependiendo de los materiales de construcción. El resto, ya lo hemos dicho en múltiples ocasiones, es puro clasismo y racismo. Muy de moda, por cierto.

Se trató, por tanto, de una propuesta entre lo didáctico y lo artístico que Hurtado pudo acometer gracias a la versatilidad y limpieza de su toque flamenco.

‘Devenir de la guitarra’. XXIV Bienal de Flamenco. Alejandro Hurtado. Guitarra: Alejandro Hurtado. Colaboración espacial: Enrike Solinís. Lugar: Iglesia de San Luis de los Franceses. Fecha: Sábado, 19 de septiembre. Aforo: Lleno.

Imagen: Archivo de la Bienal de Flamenco/Laura León.

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