¡Conozca la 'Historia del Flamenco'!

Prensa

La fusión exige lugares comunes

Cuando los Rolling Stones grabaron No expectations, con Brian Jones a la guitarra slide, en 1968, Riqueni contaba con 6 años y Ries con 9. Pero en 2002 la banda retomó el tema con motivo del 40 aniversario del grupo y, en esa gira, Ries se incorporó como saxofonista, tocando la canción en 11 ocasiones. Aparece también en Stones World (2008), el segundo disco en solitario de Ries dedicado al repertorio de los Rolling Stones. La canción manifiesta una patente influencia de los blues desolados de Robert Johnson. ¿Se acuerdan cuando los aficionados más pedantes, cuando el flamenco no estaba de moda, justificaban su interés por el flamenco diciendo que era “el blues de Andalucía”? ¿Se puede ser más cateto? La versión de Ries, según escuchamos anoche, le resta dureza al original y la convierte en una delicada balada con una hipnótica melodía. Los Rolling en la Bienal de flamenco, lo que nos faltaba por oír. Eso sí, hemos perdido una oportunidad dorada para encontrar el binomio Jagger/Richards en la Bienal. Porque, aunque excepcionalmente el programa de mano “contempla repertorio”, desafortunadamente no contempla autoría. Y el repertorio que contemplaba coincidió solo en en parte con lo que escuchamos.

Escucho No expectations y me convierto en un chaval de 14 años. Fue uno de los temas del repertorio de Ries que el saxofonista escogió para este concierto aunque lo interpretó compartiendo escenario con Rafael Riqueni, que espetó unas variaciones por bulerías. Luego, ya en solitario, es decir, a solas con Guillermo McGill, no acreditado, Ries ofreció su mejor versión de la noche en A night in Tunisia, no acreditado, el estándar firmado por Dizzy Gillespie, no acreditado, con una fuerza descomunal, fiero y elegante a un tiempo, el tema más bebop de la noche. También ofreció dos temas propios, a piano, incluyendo la primicia de uno de ellos. Rafael Riqueni gozó, asimismo, de su propio espacio en solitario, en el que ofreció algunas composiciones flamencas de su repertorio. En la parte común, me gustaron más los temas rítmicos, como los tangos que daban título al concierto o las rumbas, que el comienzo del concierto, en el que hizo una selección de Parque de María Luisa, la obra maestra del guitarrista. Prefiero Parque de María Luisa a guitarra sola, me resulta más abstracto y sugerente. En los temas rítmicos, sin embargo, Ries contó con la posibilidad de enjaretar una serie de variaciones melódicas muy poderosas, ya que es un instrumentista descomunal. Así que me surge esta duda, ¿es la música de Riqueni la mejor para fusionar con el jazz? Y la respuesta es: la música de Riqueni más rítmica, vale. La música de Riqueni más contemplativa, intimista, sensual, lírica, romántica … sublime, no tanto. ¿La razón? Porque está fuera del tiempo, de todos los tiempos, más allá de modas, tendencias y lugares comunes. Y la fusión, claro, exige lugares comunes. Por más que el esfuerzo de Ries por hablar nuestro idioma haya sido enorme. Dice Ries que “en el mundo del flamenco yo sigo siendo un niño”. Como yo cuando escucho No expectations.

‘Tunisia’. XXIV Bienal de Flamenco. Rafael Riqueni y Tim Ries. Guitarra: Rafael Riqueni. Saxo tenor, saxo soprano, flauta y piano: Tim Ries. Percusión: Guillermo McGill. Dirección artística: Paco Bech. Lugar: Teatro Lope de Vega. Fecha: Lunes, 21 de septiembre. Aforo: Lleno.

 

Imagen: Bienal de Flamenco/Laura León.

Related Posts