
Hoy llevamos a cabo un recorrido por la presencia de la feria de Sevilla en el cine y los artistas flamencos, con sus bailes, toques y cantes, que aparecen en estas películas.
La feria de Sevilla del Prado debió ser más fotogénica para el cine, ya que la encontramos en varias producciones entre los años 20 y 60. La primera de ellas, hablando estrictamente del cine de ficción, es Rosario la Cortijera (1923), de José Buchs, en donde aparece con un papel importante La Argentinita que, incluso, llega a bailar unas alegrías en la cinta. En el filme vemos la portada de la feria, los adornos de farolillos, las casetas con banderines y el desfile de coches de caballos … y de coches a motor. Algunos de los extras espontáneos miran fijamente a la cámara. Los protagonistas del film llegan en coche de caballos a una caseta y toman una copa de manzanilla. Además de las alegrías mencionadas, encontramos también en el filme un baile por sevillanas, pero no en la feria, sino en la fiesta de la Cruz de Mayo. Siguiendo con la temática taurina encontramos a Currito de la Cruz (1925) de Alejandro Pérez Lujín. En el paseo de coches y de caballos encontramos a la mismísima reina Victoria Eugenia como amazona. Es la primera de una larga lista de celebridades que encontraremos en la Feria de Sevilla en años posteriores. Y aparece, por supuesto, la feria taurina en la que debuta el protagonista. Lo que queda de la feria en El patio de los naranjos (1926) de Guillermo Hernández Mir son varios fotogramas sueltos con tomas parecidas a las que veíamos en las dos películas anteriores, incluyendo el paseo de coches … y un ciclista. Aparecen también las buñoleras y el exterior de una caseta donde hay una gitana echando la buena ventura, y algunas maldiciones. También vemos en esta película la feria del ganado donde dos de los protagonistas compran un burro a un gitano.
En La reina mora (1955) de Raúl Alfonso, la última presencia en la gran pantalla del gran Pepe Marchena, la feria aparece en exteriores y también en el interior de una caseta, reconstruida en el estudio. La música que se canta en la caseta: sevillanas, claro está, pero también granaínas a cargo de Antoñita Moreno, bulerías por Canalejas de Puerto Real para el baile de un jovencito que no he podido identificar. Con la guitarra de Vicente el Granaíno. Las sevillanas las canta Conchita Bautista y las bailan cuatro parejas de mujeres. Una de ellas era la jovencísima Concha Velasco. Ese mismo año giró como bailaora con Caracol como parte de Ballet Pericet. En la película se bailan y se cantan también fandangos de Huelva en la Cruz de Mayo. Volvemos a encontrarnos con la feria en Feria en Sevilla (1962), de Ana Mariscal, que se reserva un pequeño papel. La feria irrumpe en pantalla con todo su esplendor, con baile de sevillanas incluido, tomado del natural. Hasta ocho parejas de mujeres bailan en pantalla ante un numeroso público de transeúntes. La caseta parece tomada del natural. Luego aparece un organillo en medio de una calle de albero al son del cual bailan varios niños y niñas. No es la primera vez que vemos y escuchamos en el cine las sevillanas interpretadas con un organillo. También aparece la feria de noche: la portada, los farolillos iluminados. Las atracciones y hasta los coches pasando por las calles de albero. Y en la caseta del Círculo Mercantil, más parejas de mujeres, esta vez profesionales, bailando unas sevillanas muy flamencas, con mucho taconeo, fandangos de Huelva y, una de ellas, cuya identidad no he identificado, seguiriyas con castañuelas. Por cierto que en esta película aparece una actuación de flamenco en el Cortijo del Guajiro, a cargo del cuadro de la sala de fiestas flamenca que abrió en 1952 al final de la antigua calle Tulipán, actual Salado. Desafortunadamente, no he podido identificar a los intérpretes. Pedrito Infante, protagonista de la cinta, canta una de sus coplas en El Guajiro.
Imagen: Fotograma de la película ‘Feria en Sevilla’ de Ana Mariscal, tomado en una caseta de la feria. / Bosco Films/Ana Mariscal