
El honor de ser, puntualmente, el primer bajista flamenco de la historia debemos asignárselo a Toni Levin, que acompañaba a Sabicas en Rock encounter el disco del pamplonica de 1970, donde Donald MacDonald ejecutaba los ritmos flamencos desde la batería. En los años 80 Robert Smith, cantante y guitarrista de The Cure, dijo en una entrevista que iban de gira a Sudamérica por vez primera porque allí se pensaban que el rock era Queen. Para abrirles los ojos. La música de The Cure ha envejecido mejor que su estética pero la de Queen resulta más moderna a la sensibilidad actual. Digo esto porque las modas del pop son, como su propia naturaleza indica, efímeras. Los cantaores que buscan nuevas sonoridades flamencas en nuestro tiempo son cantaoras. Y en concreto La Tremendita, cantaora y bajista, busca ahora en la música y en la estética del pop. Una estética sombría que se refleja en atuendos militares, guardapolvos y botas de cuero. En una puesta en escena oscura para textos oscuros, viscerales, tortuosos. Una parte del auditorio estaba allí, no por razones musicales sino ideológicas. Incluso algunos jaleos que escuchamos en el patio de butacas responden a motivos ideológicos. Claro que yo, con todos mis respetos a Suzi Quatro, prefiero a la Niña de los Peines o a Gracia de Triana como mujeres empoderadas. Pero nosotros nunca hablamos de ideología, que es una cosa muerta que infecta todo lo que toca. Hablamos de música. La Tremendita es una creadora infatigable que ha modulado su voz en un constante ejercicio de voluntad. Es una buscadora infatigable, una compositora infatigable. Ofreció un ramillete de temas de su nuevo disco en el que suenan melodías y letras tradicionales del flamenco con otras de nueva composición nacidas de su caletre. Pero siempre concebidas desde la estética jonda: soleares, tonás, fandangos, milongas, etc. Arropadas, como digo, por una estética y una instrumentación pop-siniestra. Hasta el punto de que la guitarra nerviosa, de azoque, de Dani de Morón fue el elemento más lírico de la noche, provocando un delicioso contraste con el bajo eléctrico y la batería. Con él a solas cantó la milonga. Con la batería de Manuel Reina a solas cantó por tonás. Pero de lo que se trataba era de contrastar los arreglos acústicos con los eléctricos y ver con qué nos quedamos. Yo me quedo con la Niña de los Peines y Gracia de Triana. Mientras, el corazón del imperio baila al ritmo caribeño en castellano de Bad Bunny y Rosalía.
‘Tránsito (huyendo del ruido)’. Andalucía Flamenco. La Tremendita. Cante y bajo eléctrico: Rosario la Tremendita. Guitarra: Dani de Morón. Batería: Manuel Reina. Lugar: Teatro Central. Fecha: Viernes, 28 de noviembre. Aforo: Tres cuartos de entrada.
Imagen: La Tremendita ofreció sus nuevos temas en el Teatro Central de Sevilla / Germán Mesa.