PASTORA GALVÁN | CRÍTICA

 

La edad de Pastora

Esta es una de las obras emblématicas del flamenco contemporáneo. Estrenada hace 15 o 16 años por Israel Galván, cuenta con más de un centener de representaciones a lo largo y ancho del mundo. Desde la pasada Bienal de Sevilla, es Pastora Galván la que ha tomado el relevo de la función. La obra es también un espejo porque, de los cientos de representaciones que las que hablaba, al menos 20 las he visto con estos ojos. Así que al principio veo el espectáculo de Pastora y veo los espectáculos de Israel. Y veo lo que fuimos, lo que éramos hace 15 años: cuando pensábamos que el flamenco era lo más importante del mundo y que Israel Galván era el mejor bailaor de la historia y que era una suerte que fuera nuestro contemporáneo. Pero poco a poco Pastora Galván se va apoderando de la escena. Lo primero que hay que decir de ella es que ser capaz de bailar una coreografía tan compleja al nivel técnico, físico y conceptual, da fe de la enorme bailaora que es. Israel Galván sigue firmando la coreografía pero su hermana se apodera de ella de cabo a rabo. Fiel a la esencia y la letra, aporta además formas muy personales, especialmente en las cantiñas y los tangos. Por supuesto que comparte varios elementos dancísticos con su hermano, pero también posee una voz muy personal. Y, aunque Israel Galván esparcía, asimismo, su feminidad en la escena, obviamente no es una mujer. Pastora Galván incluso se calza los zapatos diseñados por Vicente Escudero en la segunda parte del espectáculo.

De hecho, aunque la obra debe mucho a Fernando Terremoto y Alfredo Lagos, los músicos originarios, y Valencia y Requena asumen muchos de sus arreglos, como en Granada de Albéniz, también aportan composiciones y formas propias, como no podía ser menos tratándose de artistas tan importantes. Sigo pensando que Israel Galván es el mejor bailaor de la historia a lo que añadimos que la familia Galván es un patrimonio flamenco de incalculable valor.

 

La ficha

‘La edad de oro’. Baile: Pastora Galván. Guitarra: Juan Requena. Cante: José Valencia. Dirección artística: Pedro G. Romero. Coreografía: Israel Galván. Lugar: Teatro Central. Fecha: Martes 3 de marzo. Aforo: Casi lleno.

Imágen : JUAN CARLOS MUÑOZ