CARMEN LINARES | ANIVERSARIO

 

De Linares al mundo

La cantaora jiennense celebraba en 2020 sus 40 años de cantaora con una gira con artistas invitados

A comienzos de este año Carmen Linares estaba de fiesta, la que celebraba sus primeros 40 años como cantaora solista. No es que la trayectoria de Carmen Linares echara a andar en 1980, ni mucho menos. Su primer disco data de 1971, con la magna guitarra de Juan Habichuela y a partir de ahí llevó a cabo una rotunda carrera como cantaora para el baile. La vimos con 23 años asomarse a la serie Rito y geografía del cante en varias ocasiones, aunque no se le dedicó ningún capítulo completo, como si ocurrió con artistas de su generación como Camarón o María Vargas. En la soleá que canta en el capítulo El flamenco y el vino, emitido el 8 de octubre de 1973, junto a la guitarra del malogrado Manuel Moreno Pantoja, y bajo la atenta mirada de los dos padres de sendos artistas, y del guitarrista estadounidense Tomas Sorensen, ya nos encontramos con una intérprete consumada, apasionada seguidora, que lo sigue siendo, de los cantes del mítico Antonio Fernández Fosforito, que fue su padrino discográfico. El programa también incluía unas bulerías con los mismos intérpretes en el capítulo titulado Difusión del flamenco emitido el 1 de octubre de 1973 por Televisión Española. En los setenta le cantó al baile de Manuela Vargas, Carmen Mora o Merche Esmeralda, entre otras, además de figurar en los elencos de tablaos como el mítico Café de Chinitas, en el que coincidió con la propia Mora, además de con Morente, y Torres Bermejas, donde trabajó junto a Camarón. Pero ciertamente en 1980 decide dar un paso adelante en su carrera y no cantar más para el baile, llevando a cabo una serie de grabaciones míticas que se inician con Su cante (1984) y que culmina, por ahora, en 2017 con Verso a verso un proyecto que la había ocupado durante años y que ya había presentado en directo. Discos míticos de esta trayectoria son su La mujer en el cante (1996) o Un ramito de locura (2002) junto al trío de Gerardo Núñez. Entre estas dos fechas figuran también colaboraciones tan importantes como la que llevó a cabo con Manolo Sanlúcar en Locura de brisa y trino (1999), acaso el disco más importante del guitarrista, o las que ha llevado a cabo, entre otros, con Luis Pastor, Los Evangelistas, el Trío, Camerata Flamenco Projet y un largo etcétera. En 1995 la vimos, deslumbrante, junto a Rafael Riqueni, cantando una taranta tan poderosa como inconsolable para Flamenco de Carlos Saura. Posee la Medalla de las Bellas Artes, el Premio Nacional de la Música y el Compás del Cante, entre otros galardones. Ha cantado, además de las mencionadas, con las guitarras de Pepe y Luis Habichuela, Paco y Miguel Ángel Cortés, Pedro Sierra, Tomatito, Vicente Amigo, Moraíto, Paco Cepero, Enrique de Melchor, Manolo Franco, José Antonio Rodríguez, Isidro Múñoz, José Antonio Rodríguez, Juan Carlos Romero y Perico el del Lunar hijo, entre otros. Ha interpretado a Falla y a Lorca y actuado en locales como el Teatro de la Ópera de El Cairo, el Lincoln Center, la Ópera de Sidney o el Teatro Colón de Buenos Aires. En el otoño próximo retomará la gira de este aniversario junto a voces tan destacadas como la de Luz Casal, que ya la acompañó en la primavera, Miguel Poveda, Pitingo, José Mercé, Rocío Márquez, Silvia Pérez Cruz o Estrella Morente.

 

Imagen : Carmen Linares y Salvador Gutiérrez el pasado mes en Granada. FERMÍN RODRÍGUEZ