SERGIO DE LOPE | CRÍTICA

 

Grandes variaciones instrumentales

El músico cordobés Sergio de Lope cerró el sábado la programación del primer trimestre del año del Teatro Lope de Vega con un concierto en el presentó un adelanto de su nuevo trabajo discográfico, Ser de luz, una entrega del flautista y saxofonista, que verá la luz en breve.

El concierto se construye en torno a las composiciones de Sergio de Lope sobre las que se articulan una serie de variaciones instrumentales a cargo de los enormes instrumentistas que integran su grupo. Desde propuestas más atmosféricas a cargo del bajo y la guitarra eléctrica a descargas más jondas en la guitarra brillante del almeriense David Caro.

Un recital que se edifica sobre los ritmos clásicos de lo jondo, a veces también sobre las melodías, pero que nos evoca al rock progresivo y al jazz eléctrico por la riqueza de las falsetas, por la polirritmia y los cambios de tempo y por la cantidad y calidad de los arreglos que conforman Ser de luz. En ella la presencia del Mati, ganador de la Lámpara Minera 2019, es una más, que se confunde con el resto de los instrumentos por la cantidad de arreglos y distorsiones con los que se adereza la voz.

Una propuesta barroca, que incluyó guiños a la semana santa que no tendremos y al Enrique Morente que añoramos. Lope pasa de la introspección al estallido rítmico y emocional en cuestión de segundos. El baile lo puso una Ana Morales segura, concentrada, tensa.

El concierto estaba programado para la primavera del 2020 y se tuvo que suspender por las razones de todos conocidas.

 

La ficha

*** ‘Sergio de Lope’. Flautas y saxos: Sergio de Lope. Cante: Matías López. Guitarra: David Caro. Bajo eléctrico: Juanfe Pérez. Guitarra eléctrica: Dani Arjona. Percusión: Javier Rabadán. Baile: Ana Morales. Lugar: Teatro Lope de Vega. Fecha: Sábado, 27 de marzo. Aforo: Media entrada.