PARRITA | OBITUARIO

 

Parrita, la voz rota, portentosa y jonda

Con su timbre bellísimo y su entrega absoluta, el cantaor y autor valenciano destacó en el flamenco y en la copla. Sus fieles seguidores son legión

Muchos aficionados lo conocieron por sus versiones del Romance de Juan de Osuna y Manuela incluidas en el disco póstumo de Paco de Lucía, Canción andaluza (2014). Pero el genio de Algeciras ya había colaborado en los discos de Parrita en una época, los 90, donde Paco de Lucía sólo tenía tiempo para hacer las cosas que de verdad le gustaban, como era la voz fresca y arcaica al mismo tiempo de este gitano de Valencia. Temperamento y rabia flamenca. Elegancia, compás y rajo. La propia Marina Heredia popularizó un tema suyo, No me lo creo, en el disco Marina (2010). Un timbre bellísimo y una entrega absoluta eran los valores artísticos del cantaor que nos ha dejado. Una voz rota y muy sentimental, adecuada a las composiciones de una época dura, rota y disparatada, como eran los años 40 y 50 del siglo XX en España. Los temas de Quintero, León, Quiroga, Ochaíta, Valverde y compañía eran, como en el caso de Paco de Lucía, los protagonistas de la que se ha convertido en última grabación de Parrita, Copla flamenca (2015). En este disco colaboraba Josemi Carmona, que ya había tocado con Parrita en sus tiempos de Ketama.

Suaves baladas pop aflamencadas, una voz portentosa, muy jonda, y un gran sentido del compás, convirtieron a este cantante y cantaor valenciano, a mitad de la década de los ochenta, en una estrella de las emisoras comerciales. Canciones con estribillos pegadizos, historias callejeras y pasionales conforman lo más granado de su repertorio del que también era autor. Parrita era el nombre artístico de Vicente Castro Jiménez (Valencia, 1958). Se inició como cantaor de la mano de su hermano El Pety y siendo un adolescente formó Los Hinojos donde hacía versiones cantando y tocando la guitarra. En 1982 se presentó como solista con un disco de escasa repercusión, pero el resto de sus obras fueron éxitos rotundos destacando Nuevas ilusiones (1985), reeditado en CD por Emi en 2002. En total, el cantaor publicó una docena de álbumes que lo convirtieron en uno de los intérpretes más populares del género de la balada flamenca. Aunque, por otro lado, por bulerías pocos podían comparársele. A su obra grabada debemos sumar la rotundidad de sus presentaciones en vivo, fueran estas en teatros, discotecas o salas de fiesta. Sus seguidores, muy fieles, son legión.

 

Imagen: Parrita en el Alcázar de Sevilla en la Bienal de 2016. ARCHIVO BIENAL